La Chickytita Grab to Go: De la Industria Restaurantera al Emprendimiento

La Chickytita no nació porque fuera fácil. Nació porque decidí creer en mí misma después de años ayudando a construir los sueños de otras empresas. Ahora es mi momento de hacer crecer mi propio sueño.
— Yessica Olivares

Durante más de 30 años, Yessica Olivares ayudó a construir algunas de las marcas de restaurantes más reconocidas de Estados Unidos. Pero mientras contribuía al crecimiento de empresas como McDonald’s, Chipotle y Wingstop, nunca dejó de imaginar lo que sería crear un negocio propio.

Esa visión ahora se llama La Chickytita Grab to Go, un café de inspiración mexicana donde cada bebida y cada platillo representan años de experiencia, trabajo duro y perseverancia. Para Yessica, convertirse en emprendedora significó mucho más que abrir un negocio; se trataba de demostrar que nunca es demasiado tarde para creer en uno mismo.

Con raíces culturales y creado para la comunidad

La Chickytita Grab to Go nació del deseo de Yessica de crear un negocio que reflejara tanto su herencia como sus valores. "Me inspiró el deseo de crear una marca con identidad, ofrecer productos que representaran mis raíces mexicanas y generar un impacto positivo en mi comunidad," comparte Yessica.

Esa visión cobra vida a través de un menú que ofrece alimentos y bebidas de alta calidad para quienes buscan una opción rápida sin sacrificar sabor ni autenticidad. Desde café de especialidad, bebidas artesanales, smoothies y matcha, hasta burritos de desayuno, parfaits de yogur, waffles de fruta y otros platillos preparados con ingredientes de calidad, el negocio combina la conveniencia de un concepto “grab to go” con la esencia de la cocina mexicana.

Hoy, el negocio ha crecido más allá del café, ofreciendo servicios de catering para reuniones, eventos corporativos y celebraciones privadas, además de atender pedidos digitales y participar en mercados locales y eventos comunitarios.

Como mujer emprendedora, también espera que su historia inspire a otros a perseguir sus metas y descubrir que nunca es demasiado tarde para comenzar de nuevo.

Aprendiendo a crecer: Del Good Food Boot Camp al Acelerador de Negocios de Fuerza Local

Aunque Yessica tenía décadas de experiencia en la industria restaurantera, convertirse en emprendedora significó enfrentar desafíos completamente diferentes. Uno de los principales fue administrar recursos financieros mientras construía una base sólida de clientes y posicionaba una nueva marca en un mercado competitivo.

Convencida de que un negocio siempre está aprendiendo, comenzó a buscar oportunidades de capacitación. Así llegó al Fuerza Local Good Food Boot Camp, un programa de seis semanas diseñado para apoyar a emprendedores culinarios con herramientas prácticas en planificación empresarial, operaciones, permisos, marketing, logística y gestión de negocios alimentarios.

Para Yessica, el programa representó mucho más que tomar clases: "Cada clase me ayudaba a visualizar el futuro de mi negocio y a imaginar cómo sería operar con una cocina industrial propia. Sentía que cada sesión me acercaba un poco más a mis metas." 

Uno de los recursos que más valoró fue el acceso a cocinas comerciales certificadas, una herramienta clave para preparar alimentos de manera segura mientras su negocio seguía creciendo. "Cuando se inicia un negocio, cada dólar cuenta, y el apoyo que brinda este programa realmente no tiene precio", explica.

La experiencia obtenida en el Good Food Boot Camp le dio la confianza para seguir avanzando, y luego se unió al Acelerador de Negocios de Fuerza Local, donde continúa fortaleciendo áreas como finanzas, marketing, administración y planificación estratégica.

"Este programa me ha permitido ver mi negocio desde una perspectiva más estratégica, identificar oportunidades de mejora y desarrollar un plan más sólido para el futuro de La Chickytita”, señala Yessica.

Construyendo un negocio con visión de futuro

Hoy, La Chickytita continúa creciendo con un objetivo claro: convertirse en una marca reconocida por la calidad de sus productos, su excelente servicio y el orgullo de compartir la cultura mexicana. A largo plazo, Yessica sueña con abrir múltiples ubicaciones y crear una fundación que apoye a nuevos emprendedores para que también puedan convertir sus ideas en realidad.

Después de más de 30 años trabajando para otras empresas, abrir las puertas de su propio negocio representa el resultado de años de sacrificio, preparación y disciplina.

Para quienes están considerando iniciar un negocio, su consejo es simple pero poderoso:"No se desmotiven cuando las cosas no salgan como esperaban. Construir un negocio requiere tiempo, paciencia y constancia."

Y para quienes estén interesados en entrar a la industria de alimentos, recomienda aprovechar programas como el Fuerza Local Good Food Boot Camp, ya que ofrecen capacitación, mentoría y recursos que realmente pueden marcar la diferencia desde el inicio.

Al mirar hacia atrás, Yessica sabe que cada paso la preparó para este momento. Su historia demuestra que la experiencia nunca es tiempo perdido y que, con perseverancia, incluso los sueños más antiguos pueden hacerse realidad.

Quienes deseen visitar y apoyar este negocio pueden ir a: 1718 N. 16th St., Phoenix, AZ 85006, hacer su pedido en la ventana de servicio, o visitar su página web si están interesados en servicios de catering.


La Chickytita Grab to Go: From the Restaurant Industry to Entrepreneurship

For more than 30 years, Yessica Olivares helped build some of America's most recognizable restaurant brands. But while she was helping grow companies like McDonald's, Chipotle and Wingstop, she never stopped imagining what it would be like to build one of her own. 

That vision is now called La Chickytita Grab to Go, a Mexican-inspired café where every drink and every dish represents years of experience, hard work and perseverance. For Yessica, becoming an entrepreneur meant much more than opening a business; it was about proving that it is never too late to believe in yourself,

“La Chickytita wasn’t born because it was easy. It was born because I decided to believe in myself after years of helping build other companies’ dreams. Now it is my time to grow my own dream,” says Yessica.

Rooted in culture, built for community

La Chickytita Grab to Go was born from Yessica's desire to create a business that reflects both her heritage and her values.

“I was inspired by the desire to create a brand with identity, to offer products that represent my Mexican roots, and to generate a positive impact in my community,” Yessica shares. 

That vision comes to life through a menu offering high-quality food and beverages for those looking for a quick option without sacrificing flavor or authenticity. From specialty coffee, artisanal drinks, smoothies, and matcha, to breakfast burritos, yogurt parfaits, fruit waffles, and other dishes made with quality ingredients, the business combines the convenience of a “grab to go” concept with the essence of Mexican cuisine.

Today, the business has grown beyond its café, offering catering for meetings, corporate events, and private celebrations, while also serving customers through digital ordering platforms and appearing in local markets and community events.

As a woman entrepreneur, she also hopes her story inspires others to pursue their goals and discover that it is never too late to start over.

Learning to grow: From Good Food Boot Camp to the Fuerza Local Business Accelerator Program

Although Yessica brought decades of experience in the restaurant industry, becoming an entrepreneur meant facing completely different challenges. One of the main ones was managing financial resources while building a strong customer base and positioning a new brand in a competitive market.

Believing that a business is always learning, she began seeking training opportunities. That is how she joined the Local First Good Food Boot Camp, a six-week program designed to support food entrepreneurs with practical tools in business planning, operations, permits, marketing, logistics and food business management.

For Yessica, the program represented much more than taking classes. “Each class helped me visualize the future of my business and imagine what it would be like to operate with my own commercial kitchen. I felt like each session brought me closer to my goals.”

One of the resources she valued most was access to certified commercial kitchens, a key tool for safely producing food while her business was still growing. “When starting a business, every dollar counts, and the support this program provides is truly priceless,” she explains.

The experience she gained through the Good Food Boot Camp gave her the confidence to continue advancing, and she later joined the Fuerza Local Business Accelerator Program, where she continues strengthening areas such as finance, marketing, management and strategic planning.

“This program has allowed me to see my business from a more strategic perspective, identify opportunities for improvement, and develop a stronger plan for the future of La Chickytita,” Yessica shares.

Don’t get discouraged when things don’t go as expected. Building a business takes time, patience and consistency
— Yessica Olivares

Building a business with a future vision

Today, La Chickytita continues to grow with a clear goal: to become a brand recognized for the quality of its products, excellent service and pride in sharing Mexican culture. In the long term, Yessica dreams of opening multiple locations and creating a foundation that supports new entrepreneurs so they can also turn their ideas into reality.

After more than 30 years working for other companies, opening the doors of her own business represents the result of years of sacrifice, preparation and discipline.

For those considering starting a business, her advice is simple but powerful: “Don’t get discouraged when things don’t go as expected. Building a business takes time, patience and consistency.”

And for those interested in entering the food industry, she recommends taking advantage of programs like the Fuerza Local Good Food Boot Camp, as they offer training, mentorship and resources that can make a real difference from the beginning.

Looking back, Yessica knows that every step prepared her for this moment. Her story shows that experience is never wasted time and that with perseverance, even long-held dreams can become reality.

For those who would like to visit and support this business, they can go to 1718 N. 16th St., Phoenix, AZ 85006, place an order at the walk-up window, or visit their website if they are interested in catering services.

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